La pandemia de coronavirus COVID-19 ha traído numerosos cambios a nuestras vidas desde hace algunos meses. Ante la necesidad de cuidar nuestra salud, hemos adoptado medidas preventivas para realizar diversas actividades, incluso al momento de tomar mate.

El Instituto nacional de la Yerba Mate -INYM- difundió una serie de recomendaciones para tomar la tradicional infusión, a través de la campaña «Tomá mate, tomá precauciones».

Tomar mate de forma segura

El principal consejo es tomar mate de manera individual, es decir, cada persona con su equipo matero. Además, recomiendan higienizar la bombilla luego de usarla, lavar los utensilios materos -termo, bombilla, el recipiente del mate y otros elementos- con agua y detergente y, obviamente, lavarnos las manos antes y después de tomar mate.

Además, si el mate es de calabaza se debe higienizar con agua caliente y secar con un papel de cocina o repasador para evitar el crecimiento de hongos; en caso de que sea de vidrio cerámica, metal o silicona, se deberá lavar con abundante agua potable.

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Por otro lado, al igual que con otros alimentos que compramos en envases cerrados, aconsejan rociar el paquete de yerba con alcohol al 70% -diluido con 30% de agua- o con agua lavandina diluida -una cucharada sopera en cinco litros de agua- al traerlo desde el supermercado.

La bombilla debe someterse a una limpieza más profunda al menos una vez al mes: sumergirla en agua hirviendo con dos cucharadas de bicarbonato de sodio, durante 25 minutos.

El manual difundido por el INYM

El mate, compañero ideal

La yerba mate es un potente antioxidante, fuente de vitaminas, minerales y también una aliada en la prevención de ciertas enfermedades como la diabetes tipo II, la obesidad, enfermedades cardiovasculares y el colesterol y los triglicéridos altos.

Las infusiones preparadas con yerba mate, principalmente el mate tradicional cebado, poseen un gran poder antioxidante debido a su alta concentración de polifenoles, los cuales mejoran las defensas naturales del organismo y lo protegen del daño oxidativo.

El mate contiene un 60% más de antioxidantes que el té verde, por dar un ejemplo que compara nuestra infusión nacional con la bebida oriental por excelencia, conocida mundialmente como la bebida de la eterna juventud.

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De acuerdo a lo indicado por la doctora Ana Thea, bioquímica y docente Investigadora de la Universidad Nacional de Misiones, tomar mate es un hábito saludable por las propiedades mencionadas anteriormente.

Combinado con actividad física regular, buenos hábitos alimenticios y buen descanso, permite fortalecer el sistema inmunológico, señala la especialista.

El consumo de mate amargo es una forma inteligente de hidratación ya que se trata de una bebida hipocalórica, de bajo contenido en sodio y que además aporta buenas dosis de vitaminas como la tiamina y la piridoxina, del mineral magnesio y polifenoles.