Redacción Reconectar - Foto: Juanfe Rossi

Las terribles consecuencias de la pandemia estarán presentes en nuestras vidas durante mucho tiempo. Y nos obligan a repensar qué futuro debemos construir para hacernos más fuertes ante crisis semejantes o evitar llegar a una situación con esta.

En las ciudades, donde ha impactado más fuerte la pandemia de COVID-19, vive actualmente el 55% de la población mundial y se estima que ese porcentaje podría pasar al 68% para 2050.

En esa línea, desde Greenpeace proponen llevar adelante una serie de medidas para reinventar las ciudades y hacer que la vida urbana sea más sostenible, segura, justa y resiliente después de la pandemia.

Reinventar las ciudades

«Necesitamos ciudades que garanticen nuestras fuentes de riqueza principales: la salud, el empleo y la naturaleza. Ciudades para prosperar y no solo para sobrevivir», expresaron desde la ONG.

«Ciudades donde consumamos menos y donde vivamos más y mejor. Ciudades que se sumen a una transición ecológica que nos convierta en una sociedad sin emisiones, resiliente y que restaure y preserve el patrimonio natural que actúe como motor económico de la restauración tras la pandemia. Urbes donde la edificación, la movilidad, la energía, la alimentación y en general todo el consumo de bienes y servicios estén al servicio de la ciudadanía y del planeta», agregaron.

Descubrí más | Un municipio promueve la fabricación de ladrillos ecológicos


De esta forma, «focalizaremos y priorizaremos la creación de empleo de calidad, de una economía para fortalecer a las ciudades y, en definitiva, a las personas y a las comunidades. Necesitamos un mayor estímulo, más inversión en proyectos sin emisiones de carbono y más ayuda inmediata para quienes están detrás de la economía real, en nuestras ciudades y también en nuestro campo».

¿Por qué modificar las ciudades?

«La pandemia ha evidenciado que la forma en que vivimos en las ciudades deber cambiar«, señala la responsable de la campaña #ReinventaLaCiudad, Alba García Rodríguez, en diálogo con EFE.

Las ciudades son responsables del 75 % de las emisiones globales de dióxido de carbono, según estimaciones del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente -PNUMA-, con el transporte y el uso de energía en los edificios como principales contribuyentes.

Descubrí más | ¿Cómo impactó la cuarentena en la vida de los argentinos?


No obstante, si se contabilizara además el consumo de bienes y servicios, “las emisiones generadas en las ciudades podrían ser hasta un 60% mayores de las estimaciones actuales“, según cifras del C40, ciudades agrupadas para la lucha contra el cambio climático.

Los puntos principales

Para transformar las ciudades, Greenpeace España propone una seres de aspectos:

  • Más allá de la economía circular: el desarrollo de empleos asociados a una economía que limite el uso de materias primas, descarte el hiperconsumismo, la obsolescencia programada y la generación de residuos, fomentando el retorno, la reparación y la reutilización en el ámbito textil y de los residuos.
  • Movilidad para vivir mejor: inversiones para mejorar la red de transporte público y la mejora de las comunicaciones que transformen las ciudades. Los municipios tienen la responsabilidad de garantizar un espacio público seguro y suficiente para la ciudadanía, frenar los embotellamientos y la contaminación derivados del incremento en el uso del automóvil cuando se recupere la actividad. Esto puede hacerse con medidas de muy bajo costo económico.
  • Alimentación local y de calidad: medidas que apoyen el consumo de productos de cercanía y de temporada para reforzar las economías locales y la salud de las personas consumidoras, tales como el desarrollo de un entorno normativo propicio, el fortalecimiento de las organizaciones y plataformas de pequeña producción agroecológica sostenible, su promoción y acceso a los mercados y el incremento de la inversión para este sector, ya tradicionalmente perjudicado, frente a la agroindustria.
  • Edificación eficiente y sostenible: inversiones que introduzcan los criterios de eficiencia y sostenibilidad en las edificaciones, la solarización de los edificios públicos y la generalización del autoconsumo energético.
  • Más espacios verdes: reconfigurar las vías peatonales y hacerlas más amplias y aumentar su número y kilómetros. Ampliar las zonas verdes existentes en los barrios o crear nuevas de calidad tomando en cuenta las bases de urbanismo sostenible.
  • Separar los residuos: implementar la separación de residuos por fracciones en los municipios para reciclar la materia orgánica y que no llegue a los vertederos o incineradoras, establecer políticas de pago por generación de residuos para que “quien más genera, pague más”, y prohibir los envases de un solo uso de cualquier material.

«Si reinventamos las ciudades para hacerlas más sostenibles, sanas y seguras estaremos apostando por una economía verde, social y transformadora que genere salud y bienestar. ¿A qué estamos esperando?«, concluye la propuesta.


 

Suscribite a Reconectar en YouTube