Desde la década de 1990 se habla de la posibilidad de trabajar a distancia, desde la casa u otro espacio, en lugar de asistir a la oficina. Desde entonces, de la mano de los avances tecnológicos, el teletrabajo fue creciendo en el mundo, pero mantenía un amplio número de detractores, principalmente entre los empleadores.

La pandemia de COVID-19 cambió el escenario y lo que antes se veía como una excepción a la norma y un beneficio para los empleados, pasó a generalizarse y se transformó en un mecanismo para mantener la actividad económica en cuarentena -siempre que el rubro lo permita-. 

El 51% de los trabajadores argentinos está dispuesto a continuar con la rutina laboral desde sus hogares tras la pandemia, un 12% prevé trabajar en sus casas, mientras que el 37% no tuvo la posibilidad de hacer teletrabajo durante la cuarentena, según un relevamiento realizado por la consultora privada Adecco Argentina.

El informe refleja la opinión de un total de 3.800 trabajadores relevados durante los últimos días. 

En base a los resultado de la encuesta, un 22% de los consultados dijo que trabajaría todos los días desde su casa y solo iría a la oficina por reuniones o temas importantes; 28% iría tres veces por semana a la oficina; un 5% lo haría dos veces por semana; 5% solo una vez por semana; mientras que el 14% resaltó que trabajaría todos los días en la oficina. En tanto que un 16% aclaró que su puesto no le permite hacer home office.

Descubrí más | Tomar mate en tiempos de coronavirus: mirá estas recomendaciones


Del total relevado, solo el 4% de los que hacen teletrabajo reconoció que la empresa pagó algunos de sus gastos: Internet o línea de celular, comidas durante la jornada laboral y equipamiento de oficina, como la computadora o la silla ergonómica.

Las dificultades a enfrentar

Si bien muchos prefieren esta modalidad, no siempre existen las condiciones adecuadas por motivos personales, familiares o de la infraestructura del hogar.

Entre las dificultades que presenta trabajar desde la casa, un 28% se refirió a mantener una rutina estable; 24% mencionó la conexión a Internet; 21% indicó la dificultad de trabajar con la familia alrededor; 10% a trabajar solo; 8% a las exigencias del trabajo; 6% a las actividades de la casa y 3% a la necesidad de ayudar a los chicos con las tareas del colegio.

Un 28% de los encuestados indicó además que le «resulta complicado alcanzar un equilibrio entre el trabajo y la vida personal»; 47% dijo que depende cómo se organice cada uno, mientras que el 18% dijo que no tuvo complicaciones en ese aspecto.

Más de 6 de cada 10 encuestados consideran que realizar teletrabajo es difícil, de igual manera para los padres como para las madres. En ese sentido, 3 de cada 10 creen que es más difícil para las madres y solo el 3% cree que para los padres.

Descubrí más | Los tapabocas, claves para evitar una segunda oleada de la pandemia


«Una de las principales tareas para teletrabajar es definir horarios. Es necesario tener una rutina laboral con tiempo de descanso. Es muy importante hacerlo y aún más cumplirlo», explicó Alexandra Manera, Directora de Recursos Humanos del Grupo Adecco Argentina & Uruguay.

Respecto de las reuniones online, 6 de cada 10 dijo que son productivas, mientras que para el 19% no lo son pero 43% remarcó que deberían ser de 30 minutos, el 38% cree que máximo de una hora, el 10% una hora y media, y para el 9% deberían ser aún más largas para que sean productivas.

Por último, solo el 12% precisó que la empresa donde trabaja está implementando alguna medida para el regreso una vez que concluya la cuarenrena.


 

Suscribite a Reconectar en YouTube