Redacción Reconectar

Cancillería argentina anunció días atrás una “asociación estratégica” entre nuestro país y China para la producción de “9 millones de toneladas de carne porcina de alta calidad”, lo que “le daría a China absoluta seguridad de abastecimiento durante muchos años”.

El anuncio del convenio internacional genera una profunda preocupación, debido a que 9 millones de toneladas de carne de cerdo equivalen a 14 veces el total de lo producido en Argentina durante todo el 2019 y esa mega producción acarrea graves riesgos.

«Los criaderos industriales de animales son parte de un modelo agroindustrial insustentable, no solo porque generan focos de contaminación en el plano local y regional, sino también porque son una potencial incubadora de nuevos virus«, manifestaron desde la ONG Jóvenes por el Clima Argentina.

«El ejemplo más cercano que tenemos es el brote de Peste Porcina Africana que sufrió China hace dos años, consecuencia directa de la industrialización animal», señalaron.

Un nuevo virus con potencial pandémico

La actual pandemia de COVID-19 está estrechamente vinculada a cuestiones socioambientales y productivas. Al igual que ocurrió con el ébola, la gripe aviar y la porcina, el SARS y otras zoonosis, se trata de un virus que emergió por alguna de estas causas: hacinar animales para su cría industrial o su venta y desintegrar ecosistemas acercando a las especies entre sí.

Hace dos años China sufrió un fuerte brote de Peste Porcina Africana -PPA-, una enfermedad causada por el virus G4 EA H1N1, altamente contagioso, que afecta a los cerdos alterando de muchas formas su vitalidad.

Para evitar su propagación en ese país, se estima que se sacrificaron entre 180 y 250 millones de cerdos, lo que disminuyó la producción entre un 20% y 50%. Sin embargo, estiman que erradicar la enfermedad les podría demandar más de 10 años.

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A fines de julio de 2020, la revista científica PNAS alertó sobre el potencial pandémico actual de la gripe porcina, y su peligrosidad fue advertida también por la Organización Mundial de la Salud: el G4 EA H1N1 podría mutar y resultar infeccioso para los humanos.

«En los criaderos industriales, los animales son sometidos a aplicaciones de una cantidad de antibióticos y antivirales para prevenir las enfermedades y engordarlos rápidamente. Por ende, estos centros industriales se convierten en un caldo de cultivo de virus y bacterias resistentes. Una vez que un microorganismo muta, se fortalece y puede provocar nuevas infecciones con daños incalculables. Como consecuencia, hay que tomar medidas como el confinamiento de una gran parte de la población mundial o la matanza de miles de millones de animales», explicaron desde la agrupación Acciones Biodiversidad.

Por un cambio de modelo

«En nombre de la reactivación económica, una vez más, Argentina se arrodilla ante el modelo agro-exportador. Este convenio con China nos aleja de una patria con Soberanía Alimentaria. Nuestras tierras ahora no solo estarán ocupadas por los granos transgénicos que se exportan para alimentar animales, sino también por galpones para la cría de estos animales, que luego terminan exportándose», enfatizaron desde la ONG.

La organización Greenpeace Argentina también advirtió sobre las consecuencias de este modelo productivo: «Frente a la crisis climática, la organización ecologista viene reclamando a nivel global la necesidad de reducir el consumo de carne y que la producción se realice en forma agroecológica«.

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«Este acuerdo va a contramano de dichos principios, en tanto implica un aumento exponencial del actual stock porcino, realizado bajo métodos no sustentables. Por otra parte, dicha demanda podría generar más presión sobre ecosistemas frágiles como bosques y humedales«, añadieron.

«Nuestra lucha es en pos de la transformación del modelo productivo. Este contexto, nos brinda la oportunidad de poder realizar una transición hacia un modelo agroecológico, justo y soberano«, remarcaron desde Jóvenes por el Clima Argentina.

En este link se lleva adelante una campaña para sumar adhesiones en contra de este convenio con China y a favor de una transición hacia modelos productivos sustentables.