Utensilios hallados en una cueva en el centro de México evidencian que los humanos ya vivían en Norteamérica hace más de 30.000 años, es decir 15.000 años antes de lo que se pensaba, anunciaron investigadores este miércoles.

El material encontrado, que incluye 1.930 herramientas de piedra tallada, es muestra de una ocupación humana en la cueva de Chiquihuite, en el estado de Zacatecas, al norte de Ciudad de México, que se remonta a 33.000 años y que duró 20.000, destacan dos estudios publicados en la revista científica Nature.

Los utensilios más antiguos encontrados en la cueva fueron datados con carbono 14 en un rango de entre 33.000 y 12.500 años antes de la era cristiana. «No son muchos, pero están ahí», comentó a la agencia de noticias AFP el arqueólogo Ciprian Ardelen, autor de uno de dos estudios e investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas.

Si bien no se halló ningún hueso ni ADN en el lugar, «es probable que los humanos la utilizaran de forma relativamente constante, quizás durante episodios estacionales recurrentes que forman parte de períodos migratorios más grandes», concluye el estudio.

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«Este es un sitio único, nunca antes habíamos visto algo así. La evidencia de las herramientas de piedra es muy, muy convincente. Y la datación, que es mi trabajo, es sólida», le dijo a BBC News Tom Higham, profesor de la universidad británica de Oxford y participante en el estudio.

Ubicada a 1.000 metros sobre el suelo del valle, la cueva tiene dos cámaras interconectadas de más de 50 metros de ancho y 15 de alto cada una, con un suelo repleto de estalagmitas.

Foto: Devlin A. Gandy

El equipo excavó una sección de tres metros de profundidad y encontró unos 1.900 artefactos de piedra fabricados a lo largo de miles de años y que muestran una talla y trabajado muy poco usual, por ejemplo mostrando formas más anchas que largas.

Fue gracias a dos técnicas científicas que los expertos lograron determinar la antigüedad de restos microscópicos de huesos, carbón y sedimentos asociados a las piedras en los que se conservaron polen y fitolitos.

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Una de ellas fue por radiocarbono. El otro método usado fue luminiscencia ópticamente estimulada -midiendo la última vez que los sedimentos fueron expuestos a la luz-. El uso de dos técnicas diferentes «agregó mucha credibilidad y fortaleza, particularmente a la parte más antigua de la cronología», según Higham.

El hallazgo es relevante dado que la historia de cómo y cuando llegó el Homo sapiens a América, la última gran masa de tierra poblada por la especie humana, es a menudo objeto de debate entre los expertos.

¿Qué se pensaba hasta ahora?

El descubrimiento en Zacatecas cuestiona el hasta ahora consenso existente en que los clovis habían sido el primer pueblo en llegar a América hace 11.000 o 13.000 años, aproximadamente.

Según las teorías más extendidas, estos humanos cruzaron un puente terrestre conocido como Beringia que unía Siberia con Alaska -en la zona del actual Estrecho de Bering- durante la última glaciación y que desapareció bajo el agua cuando el hielo se derritió.

También a los clovis -en quienes estudios de ADN encontraron similitudes con los nativos americanos modernos- se atribuye el haber contribuido a la extinción de grandes mamíferos en la región como el mamut y el mastodonte debido a su caza.

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Sin embargo, en la década de 1980 surgieron pruebas sólidas de presencia humana de 14.500 años en Monte Verde, Chile. En la primera década del siglo XXI, se conocieron asentamientos previos a los clovis, como Buttermilk Creek de 15.500 años de antigüedad en el centro de Texas, Estados Unidos.

«Este podría ser un descubrimiento importante que podría estimular un nuevo trabajo para encontrar otros asentamientos en las Américas que datan de este período. En Brasil, hay varios asentamientos con herramientas de piedra que me parecen robustas y datan de hace 26.000 o 30.000 años, fechas similares a las de la cueva de Chiquihuite», explicó Higham.

Foto: AP/M. Thompsen