Argentina cuenta desde este lunes 27 de julio con el primer supermercado libre de envases del país. Se trata de CERO Market, un espacio donde se pueden comprar los mismos tipos de productos que en un supermercado tradicional, a excepción de los alimentos frescos, pero con el firme propósito de evitar la contaminación que generan los plásticos de un solo uso.

De este modo, llega a nuestro país esta propuesta con una nueva filosofía de compra: sin envases, sin cantidades mínimas, promoviendo la producción local y el comercio justo, sin intermediarios. Es una experiencia para disfrutar de las compras, cuidando el medio ambiente y nuestros bolsillos.

CERO Market es una iniciativa de dos jóvenes emprendedores argentinos, que abrieron el establecimiento en Monroe 2468, barrio de Belgrano, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Allí, los clientes pueden encontrar alimentos y productos de belleza, higiene personal, limpieza y para mascotas.

Sin plásticos de un solo uso

Para reemplazar los envases, los consumidores llevan al local su propio envase, lo pesan, introducen el producto deseado y luego lo vuelven a pesar, descontándose el peso del envase aportado.

Para quienes no cuenten inicialmente con sus propios envases, habrá envases a la venta en el local; sin embargo, la idea es fomentar la reutilización. Por eso, a quienes vayan con sus recipientes se les hará un descuento adicional. Además, los clientes tienen a su disposición cucharas medidoras de distintos tamaños para que puedan llevarse la cantidad de exacta de lo que necesitan.

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Los precios no son más altos que los de un supermercado convencional. De hecho, sus responsables aseguran que comprar en CERO Market supone un ahorro para el consumidor ya que, sin la exigencia de cantidades mínimas, será muchísimo lo que se podrá ahorrar.

Otra característica atractiva de esta novedosa experiencia de compra es que en el local está todo cuidadosa e higiénicamente exhibido. Todos los contenedores son cerrados herméticamente, para evitar la contaminación y obtener la adecuada preservación de los productos, en recipientes especialmente diseñados. La mercadería cuenta con la información requerida, valores nutricionales, fecha de vencimiento y demás.

Un proyecto probado en otros países

En junio de 2019, Ana Pierre, una de sus creadoras, comenzó a darle forma a este proyecto a partir de una inquietud propia: evitar los plásticos de un solo uso. Si bien existen comercios que venden sus productos sin envases, terminaba resultándole una pérdida de tiempo y energía tener que comprar cada cosa en un lugar distinto y no lograba reducir el uso de envases.

Con el apoyo de su socio, decidió partir rumbo a Europa para conocer experiencias similares en Italia, Francia e Inglaterra. Se reunieron con responsables de tiendas y cadenas de supermercados y adquirieron conocimientos de higiene y logística.

Tras varios meses de preparación, dieron inicio a esta propuesta sustentable.

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