Redacción Reconectar

La Cámara de Diputados de la Nación ratificó este jueves el Acuerdo de Escazú con 240 votos a favor, 4 votos en contra y 2 abstenciones. El proyecto ya tenía la media sanción del Senado. 

El acuerdo requiere al menos 11 ratificaciones -de 11 países- para entrar en vigencia. Con la aprobación en Argentina, suma 10 ratificaciones: Antigua y Barbuda, Bolivia, Ecuador, Guyana, Nicaragua, Panamá, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, y Uruguay. Ahora solo hace falta una más para que entre en vigencia y Costa Rica lo ratificaría muy pronto.

Pero, ¿en qué consiste este acuerdo?

El Acuerdo de Escazú es un tratado internacional de carácter regional que aborda los derechos ambientales desde una perspectiva que los relaciona con los derechos humanos.

Su nombre completo es “Acuerdo Regional sobre Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe”. Pero se lo suele denominar con el nombre de Escazú, por la ciudad de Costa Rica donde fue firmado el 4 de marzo de 2018.

Se trata del primer tratado ambiental a nivel regional que busca promover los derechos de la ciudadanía de acceso a la información, la participación pública en cuestiones que la afecten, y la justicia en asuntos ambientales.

Descubrí más | La OMS pide que dejen de subvencionarse los combustibles fósiles


Es, a su vez, el primero en el mundo que establece -de manera vinculante- claras garantías para proteger a quienes defienden los derechos humanos en temas ambientales, cuestión sumamente relevante para América Latina y el Caribe, la región donde más personas son asesinadas por año por realizar esa tarea

«La efectiva implementación del Acuerdo de Escazú en América Latina y el Caribe significará un paso hacia la consolidación de la democracia ambiental y el fortalecimiento de los derechos de las personas a vivir en un ambiente sano y a un desarrollo justo, sostenible e inclusivo», destacan desde la Fundación Ambiente y Recursos Naturales –FARN-.

Los puntos centrales del Acuerdo

El Acuerdo de Escazú tiene tres pilares fundamentales:

  • El derecho del público a la información en temas ambientales que determina que cualquier persona tiene derecho a acceder a la información pública en manos del Estado. Para ello el Estado debe promover la elaboración de informes en formatos y lenguajes accesibles y hacer que la información sea disponible.
  • El derecho del público a participar en los procesos de toma de decisiones ambientales que propone la participación del público y las comunidades locales en la toma de decisiones en materia de gestión y actividad ambiental y en sus revisiones desde etapas tempranas.
  • Y el acceso a la Justicia en asuntos ambientales que asegura el derecho a impugnar y recurrir en situaciones donde se vulneren los derechos anteriormente mencionados. Es el primer acuerdo que empodera a los defensores del medio ambiente estableciendo obligaciones que garanticen un entorno seguro y propicio para actuar sin amenazas, restricciones e inseguridad promoviendo todos sus derechos humanos en asuntos ambientales.

Además, el Acuerdo Escazú incluye un Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes al aire, agua, suelo y subsuelo, y de materiales y residuos, y evaluaciones independientes de desempeño ambiental, como prioridad para la gestión racional de productos químicos y desechos.

Constituye, en definitiva, una herramienta clave para dar respuesta a algunos de los problemas más acuciantes del modelo de desarrollo que explota intensivamente la naturaleza.

Infografía: CEPAL

Repercusiones

“La ratificación de Escazú se logró en un momento clave, ya que el Acuerdo otorga herramientas fundamentales para hacer frente a la emergencia sanitaria y sus muy severas consecuencias económicas y sociales. Cuando, además, la crisis climática nos golpea de manera directa al agravar las consecuencias de los incendios intencionales propagados por gran parte del territorio nacional, todo lo que signifique proteger personas y poblaciones en situación de vulnerabilidad es no solo bienvenido, sino absolutamente necesario. Por eso celebramos que Argentina se haya convertido en el décimo país en ratificar. Estamos, ahora sí, a un paso de la entrada en vigor”, celebró Andrés Nápoli, director ejecutivo de FARN. 

El Acuerdo de Escazú garantiza a mi generación que no se sigan tomando decisiones a nuestras espaldas que pongan en riesgo nuestro futuro”, enfatizó Nicole Becker, cofundadora de Jóvenes por el Clima Argentina y representante por Argentina del Acuerdo de Escazú.