Redacción Reconectar

Cyber Monday, Black Friday y Hot Sale son las principales jornadas de descuentos para compras online en Argentina y en numerosos países del mundo. Durante estos días las compras se disparan, alentadas por grandes descuentos, pero ¿realmente necesitamos todo lo que compramos?

Los descuentos pueden permitirnos cuidar nuestro bolsillo si realmente necesitamos un producto determinado. Sin embargo, la locura de estos días de ofertas, muchas veces nos lleva a comprar algo que no necesitamos, bajo la ilusión de ahorro.

Por eso, además de cuidar nuestra economía, es importante pensar en el impacto ambiental y social que tienen nuestros hábitos de consumo.

Producción y consumo responsables

La producción y el consumo responsables es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible -ODS- propuestos por Naciones Unidas -ONU-. Esta organización advierte de la necesidad de optar por productos sostenibles, porque los recursos naturales ya son limitados actualmente, y lo serán mucho más a medida que se profundice la extracción excesiva de recursos naturales y crezca la población mundial.

“Si no actuamos para cambiar nuestras modalidades de consumo y producción, vamos a causar daños irreversibles al medioambiente”, advierte la ONU.

Como consumidores podemos contribuir al consumo responsable “reduciendo los desechos y actuando de forma reflexiva a la hora de comprar y optar por una opción sostenible siempre que sea posible”, aconseja la ONU. Acciones como no tirar alimentos, llevar bolsas reutilizables, reciclar las botellas de plástico -y, en general, cualquier residuo- o comprar a proveedores locales contribuyen a lograr este objetivo.

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Las empresas, los emprendedores y los vendedores también pueden hacer su parte, volcándose por mecanismos de producción o el uso de materias primas más sostenibles, promoviendo la reparación de los productos, optimizando los puntos críticos de los productos para hacerlos más duraderos, haciéndose cargo del reciclaje una vez que terminan su vida útil o utilizando su poder innovador para diseñar soluciones.

Pero vamos a centrarnos ahora en los consumidores.

6 recomendaciones de consumo responsable

  • Planificá tu compra: antes de entrar al sitio web para mirar las ofertas, anotá lo que te hace falta.
  • Analizá si lo necesitás: ¿podés vivir sin ese producto que pensás comprar? Tal vez responde a un deseo y no a una necesidad. No te dejes guiar por las modas pasajeras.
  • Fabricantes comprometidos: ¿cómo se fabricó este producto? ¿A quién apoyo con esta compra? Si decidís comprarlo, tené en cuenta cómo fue fabricado. Hay empresas y emprendedores que entre sus objetivos contemplan el respeto al medioambiente, a los derechos de las personas y la igualdad social y de género. Así, crean entornos de trabajo seguros, sin explotación laboral y con salarios dignos. Muchos emprendimientos utilizan materias primas recicladas o reutilizadas.
  • Comprá local: en lo posible, optá por fabricantes cercanos o pequeños comercios. De esta manera favorecés las fuentes laborales de tu ciudad o región y se reducen los traslados de la mercadería.
  • Mirá las etiquetas: la información que te dan las etiquetas van mucho más allá de los valores nutricionales en el caso de los productos alimenticios. Al leerlas también se puede saber si cuentan con certificado ecológico o biológico, símbolos de reciclaje, el sello FSC -certifica que la madera o el papel empleados en el producto tiene un origen sostenible- u otros distintivos de respeto al medio ambiente. En los electrodomésticos el etiquetado indica el consumo de energía.
  • Reducí, reutilizá y reciclá: si reducís el consumo, disminuís los residuos. Así de simple. En lugar de comprar algo nuevo, tal vez algo de segunda mano cumpla la misma función. Si alguna cosa se ha deteriorado, quizás podés arreglarla. Si ya no te gusta, podés intercambiarla, venderla o donarla para que otros le den una segunda vida. Integrá en tu día a día el reciclaje y la separación de residuos.

Además de estas seis recomendaciones, si vas a hacer la compra, prestá atención a los detalles de la oferta, utilizá sitios web seguros y controlá que el vendedor sea confiable. Así, podés evitar estafas, inconvenientes, cambios o devoluciones.

En definitiva, contribuir con el consumo responsable se puede resumir en realizar compras sostenibles y solidarias, que satisfacen las necesidades humanas, favorecen una adecuada calidad de vida y racionalizan el uso de recursos.