El agua empezó a cotizar esta semana en el mercado de futuros de Wall Street como ocurre con el petróleo, el oro o los granos, en base al índice Nasdaq Veles California Water -NQH2O-.

Algunos expertos defienden que, si se utiliza bien, este mecanismo financiero puede ayudar a conseguir un uso más eficiente del agua. Pero también se considera un sinsentido dejar que se especule con este recurso tan sensible para la vida en el planeta.

Esta semana la cotización está en 486,53 dólares por acre pie, una medida que equivale a cerca de 1,4 millones de litros.

Aquí buscamos respuestas a algunos interrogantes para intentar explicar qué significa realmente que el agua cotice en la bolsa de valores.

  • ¿Cómo es el acceso al agua en el mundo?

China y Estados Unidos son los principales consumidores del mundo de agua y, según Naciones Unidas, 2.000 millones de personas viven en países con graves problemas de acceso al agua, mientras que en los próximos años dos tercios del planeta podrían experimentar escasez de agua y millones de personas verse desplazadas.

No es una realidad lejana a la Argentina: la histórica -y sostenida- bajante del río Paraná ha llevado a que, por ejemplo, la ciudad de Paraná declare el estado de Emergencia Hídrica por el término prorroglable de un año.

La explotación excesiva de este recurso por el sector primario, la industria y el consumo humano, así como el cambio climático, han llevado a que este recurso sea cada vez más escaso.

  • ¿De qué forma se puede vender o comprar un bien común como el agua?

En casi la totalidad del planeta, las leyes consideran el agua como un bien común de dominio público. No obstante, es posible otorgar derechos de uso de esa agua a través de concesiones o licencias administrativas -ya sea para utilizarla o para realizar vertidos en ella-. Lo que ha empezado a cotizar en Wall Street no es el agua en sí misma, sino los derechos de uso.

El nuevo índice permitirá no tener que recurrir a una estimación «a ojo» del precio futuro del agua, sino a cuáles son las expectativas de los principales actores de este mercado.

  • ¿Cómo funcionan los mercados de uso y aprovechamiento del agua?

En buena parte de los Estados del oeste de Estados Unidos, con un alto riesgo de sequía, se han desarrollado mercados para realizar transacciones de este tipo, como el de California.

«Cuando se genera un derecho de uso y aprovechamiento de agua, está por un lado lo que podríamos llamar la vía del recurso natural, la más importante, el agua que permite mantener caudales ecológicos, recargar acuíferos, abastecer ciudades como Los Ángeles, regar campos de cultivo… Y, por otro, hay una vía que es estrictamente financiera: se ha generado un título, que se convierte en un activo financiero», señala Gonzalo Delacámara, director de Economía del Agua en el Instituto Imdea de España.

Así, puede haber, por ejemplo, agricultores que quieran intercambiar derechos de uso para tener agua con la que regar sus cosechas, pero también otros actores que lo que busquen sea ganar dinero con esos activos financieros.

  • ¿Cómo funciona el mercado de futuros?

A diferencia de los mercados spot, donde se pueden realizar transacciones de derechos de agua de forma inmediata, como quien va a un supermercado y compra unas manzanas, en los mercados de derivados -de opciones o de futuros- estos intercambios son a largo plazo. En zonas de escasez crónica de agua como California una persona puede no necesitar agua en ese momento, pero sí estar interesada, por ejemplo, en garantizarse su disponibilidad para una campaña de riego en el futuro o para un período de años.

  • ¿De qué forma puede ayudar esto a gestionar de forma más eficiente el agua?

«En teoría, de esta forma lo que estás haciendo es generar incentivos para que la gente sea más eficiente porque los derechos excedentarios de agua los puede llevar al mercado», explica Delacámara. «Además, esto sirve para garantizar que el agua que haya disponible llegue a priori dónde se necesita y conseguir liquidez en este mercado que eventualmente pueden financiar inversiones de mejora, orientadas a la conservación del recurso».

Para este economista que asesora a Naciones Unidas, la Comisión Europea o el Banco Mundial, «estos mercados de derechos pueden ser una herramienta de conservación, si se utilizan bien, lo que no siempre ocurre».

Como detalla, si bien el modelo de mercados de EE UU incluye más cautelas, hay casos mucho más controvertidos en Australia y Chile, donde se ha priorizado el desarrollo agrícola por encima de objetivos ambientales, otorgando en ocasiones derechos gratuitos y a perpetuidad para garantizar seguridad jurídica a quienes pretenden regar sus cultivos. Ha ocurrido hasta niveles absurdos. Como señala Delacámara, «en el valle de Copiapó en el norte de Chile se entregaron más derechos de uso que el agua efectivamente disponible en la cuenca».

  • ¿Por qué estos mercados resultan tan controvertidos?

Se considera que estos mercados pueden jugar un papel para flexibilizar la gestión del agua en caso de sequía y reducir los conflictos en este tipo de emergencias. Sin embargo, Pedro Arrojo, economista y relator especial de la ONU para los derechos humanos al agua potable y al saneamiento, se muestra totalmente contrario a estos mecanismos financieros.

«Estos intercambios de concesiones entran en flagrante contradicción con las bases con las que se administra un bien público, más que flexibilizar, esto es el libre mercado que hace negocio con el agua: de repente alguien hace dinero a base de vender un derecho que le ha dado gratis el Estado», subraya el profesor de Análisis Económico.

En ese sentido, Arrojo sostuvo que estas cesiones «pueden ser perversas» ya que, por ejemplo, propietarios de campos cercanos a la desembocadura de un río le pueden vender derechos de uso a propietarios de tramos superiores. El agua que sea utilizada por estos últimos ya no seguirá su curso natural en el río, «con lo que supone esto para otros usuarios o los servicios ambientales del río». «Pero, claro, el mercado no tiene en cuenta estas cuestiones», cuestionó.

Descubrí más | Argentina prohibió los cosméticos con microplásticos


Con información de El País y DW.