La energía eléctrica es un instrumento indispensable para los hogares de todo el país. Según datos de Cammesa, la compañía administradora del mercado mayorista eléctrico, en septiembre de este año el consumo residencial aumentó 11%, en octubre un 6,6% y en noviembre un 1.4% con relación a los mismos meses de 2019.

Toda la transformación ocurrida en la vida diaria en los hogares, el aumento del uso de aparatos electrónicos y la convivencia constante de los grupos familiares, nos muestra que la energía es una herramienta necesaria para poder llevar adelante las actividades cotidianas y de trabajo.

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La energía eléctrica se ha transformado en la forma de energía más útil para proveer de mayor calidad de vida a la población, sin distinción de clase social o nivel socio económico. Pero su uso implica riesgos para los consumidores que, en general, no están advertidos del riesgo eléctrico.

Por eso es necesario aprender a consumirla de manera segura, eficiente y consciente, saber administrarla y evitar un uso indiscriminado.

Recomendaciones

En este sentido, la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas –CADIEEL– propone adoptar ciertos comportamientos de consumo racional de la energía, que permiten hacer un uso eficiente de esta, sin renunciar al confort y cuidando el medioambiente:

  1. Verifique el estado general de su instalación eléctrica con la asistencia de un profesional electricista.
  2. Adquiera siempre productos eléctricos y electrónicos, luminarias, electrodomésticos, y otros aparatos que se conectan a la red eléctrica en comercios especialistas. Todos ellos deben poseer Certificación de seguridad.
  3. La reducción en el consumo de energía eléctrica por iluminación equivale a ahorros importantes en la demanda y en la factura de la electricidad. Para conseguir una buena iluminación hay que analizar las necesidades de luz en cada una de las partes de la vivienda, ya que no todos los espacios requieren la misma luz, ni durante el mismo tiempo, ni con la misma intensidad. Es importante aprovechar la iluminación natural.
  4. En los puntos de luz que estén encendidos más de una hora al día instale lámparas LED, son las más eficientes.
  5. Los equipos con etiquetado energético de clase A son los más eficientes y generan ahorro de dinero en la factura eléctrica a lo largo de su vida útil. Actualmente, el uso de la etiqueta energética es obligatorio en lámparas, lavarropas, heladeras y equipos de aire acondicionado. Con la aparición de nuevas tecnologías se han incorporado 3 nuevos niveles máximos de eficiencia energética: A+, A++ y A+++, siendo este último el más eficiente.
  6. No elija aparatos más grandes ni más potentes de lo que necesita. Se malgasta dinero y energía.
  7. El mantenimiento adecuado y la limpieza de los electrodomésticos prolonga su vida y ahorra energía.
  8. Es conveniente apagar totalmente los televisores y los equipos con información en ventanas digitales -displays- cuando no los utilizamos. Tenga en cuenta el consumo en «stand by» ya que se calcula que casi un 15% del consumo de la vivienda se produce por aparatos eléctricos conectados en modo espera.
  9. Opte por computadoras e impresoras que tengan sistemas de ahorro de energía.
  10. Respecto al aire acondicionado se recomienda situar el termostato a una temperatura de 24ºC en verano y en invierno a 20ºC. Aislar los ambientes y usarlo solo lo necesario, no calefaccionar aquellos que no se utilizan y mantener las puertas cerradas.
  11. A la hora de utilizar el lavarropas, es posible reducir el consumo de energía seleccionando detergentes que utilizan menos agua, requieren menos temperatura y ciclos de lavado más cortos. Por otro lado, de ser posible seleccione los programas de lavados con agua fría o a una temperatura inferior a los 60°C, ya que reduce el gasto a la mitad en lugar de lavar a 90°C.
  12. Los pequeños electrodomésticos y en especial aquellos que producen calor -como una plancha- tienen grandes potencias, por lo que dan lugar a consumos importantes de energía si su tiempo de uso es prolongado.
  13. Haga uso, en caso de ser posible, de aparatos inteligentes que puedan regular de manera automática el uso de la energía de la casa, mediante el control de la temperatura, la luz de los espacios y el prendido y apagado remoto.