Los hongos se encuentran entre los organismos más antiguos y tenaces del mundo y en la actualidad, también se muestran como una gran promesa en la producción de diversos materiales.

Por sus características, son considerados como un elemento con un gran potencial como componente en dispositivos portátiles, y por ello algunos lo consideran como «el plástico del futuro«.

En los últimos años, se transformaron en el objeto de estudio de numerosas investigaciones y académicos, como es el caso de la Universitat Oberta de Catalunya -UOC- que, junto a la Universidad del Oeste de Inglaterra, Bristol -UWE Bristol-, la empresa Mogu y el Instituto Italiano de Tecnología, están analizando las propiedades increíbles de los hongos y su uso tanto en prendas de ropa como en edificaciones y teléfonos móviles.

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«Los hongos constituyen el grupo de organismos vivos más grande, más ampliamente distribuido y más antiguo del planeta», dijo el investigador de la UOC Mohammad Mahdi Dehshibi, quien aseguró que son capaces hasta de «procesar información de una forma parecida a como lo haría una computadora».

Pero, ¿qué tienen los hongos que les hace ser tan especiales? La institución resume en cuatro sus principales características:

  • sostenibilidad,
  • durabilidad,
  • capacidad de reparación y
  • adaptabilidad.

Posibles componentes en dispositivos portátiles

«Al explorar el potencial de los hongos como componentes en dispositivos portátiles, el estudio verificó la posibilidad de utilizar estos biomateriales como sensores eficientes con un sinfín de posibles aplicaciones«, explica la universidad en un comunicado citado por Sputnik.

En esta línea de investigación, los científicos han seleccionado basidiomicetos, un tipo de hongos menos propenso a las infecciones y otros problemas cuando se cultivan en interiores, aunque aún deben explorar hasta dónde llega su potencial y cómo ponerlo en práctica.

No obstante, ya existen algunos ejemplos de «arquitectura fúngica». La micotectura, como también se le conoce, se basa en la construcción de edificios con biomateriales procedentes de los hongos y también es una propuesta que el equipo pondrá en práctica en diciembre de 2022 en Dinamarca e Italia, con un edificio a gran escala que replicarán luego en una versión menor en la UWE Bristol.