El año 2021 sentará las bases de los desafíos que deberá asumir la humanidad durante la próxima década. Con 2,2 millones de muertes por COVID-19 y 103 millones de contagios a nivel mundial, todos los Estados necesitarán trabajar por la contención de la pandemia, teniendo en cuenta los planes de vacunación y la recuperación económica que no espera.

Estos retos están ligados con el compromiso de 193 países que acordaron cumplir con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible -ODS- para el año 2030. Una de las metas que fueron trazadas en diferentes países de Europa consiste en garantizar una recuperación económica verde.

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En la Cumbre de la Biodiversidad de la ONU, que se llevó a cabo en septiembre de 2020, la Unión Europea -UE- se comprometió a trabajar por una recuperación económica que tenga en cuenta la salud humana y la de los ecosistemas.

De hecho, en mayo de este año se llevará a cabo la Convención de Diversidad Biológica de la ONU en China, evento que será trascendental para que las naciones firmen compromisos firmes para enfrentar una posible recesión teniendo en cuenta los valores de la biodiversidad. Y en noviembre, en Escocia, tendrá lugar la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático -COP26-, una cumbre trascendental para ratificar los compromisos del Acuerdo de París.

Economía y salud

De acuerdo con el Foro Económico Mundial -WEF, por sus siglas en inglés- la economía a nivel mundial presenta una contracción del 4,4 % -en la crisis financiera de 2008, la contracción fue del 0.1 %- y en América Latina y el Caribe el cálculo de la Cepal asegura que la contracción asciende al 5,4 %.

  • Hubo cerca de 495 millones de trabajos perdidos en el segundo semestre de 2020, lo que equivale al 14% de la fuerza laboral en el planeta.
  • El 50 % de la población carece de servicios de salud esenciales.
  • Actualmente, 71 millones de personas viven en miseria extrema y se prevé que cerca de 270 millones de personas se vean afectadas por inseguridad alimentaria aguda por la pandemia, una cifra que representa un 82% más que antes de la crisis ocasionada por la COVID-19.
  • Cerca de 235 millones de personas necesitarán atención humanitaria para sobrevivir en 2021, un 40 % más de las personas que necesitaron las ayudas en 2020.
  • Por la recesión global, por lo menos 150 millones de personas caerán en pobreza extrema, elevando el porcentaje de personas en esta condición en el planeta a 9,4 %.

Para el WEF, la inversión en salud pública debe ser una prioridad de los Estados, pues está demostrado que ante desastres naturales o pandemias, contar con equipamientos de salud resulta esencial e incluso más favorable económicamente.

Futuras generaciones y recuperación verde

¿Cómo asegurar una recuperación verde con el escenario económico actual? En primer lugar, organizaciones internacionales como la Unión Europea y la ONU han señalado que sin biodiversidad, la recuperación económica no será factible.

El virus de COVID-19, así como el de Ébola y el SARS, son enfermedades humanas de origen animal, producto de la destrucción de los ecosistemas naturales así como del tráfico ilícito de animales y del mercado alimenticio mal gestionado. En este sentido, es urgente definir un plan para garantizar la estabilidad ecológica en el planeta.

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En segundo lugar, y ligado con el primer reto, los países tienen que plantear proyectos de transición energética para reducir significativamente las emisiones de Gases de Efecto Invernadero -GEI-, un compromiso clave para afrontar la crisis ambiental que se avecina.

  • En 2020 se invirtieron 501.300 millones de dólares en energías renovables, una cifra récord para el planeta.
  • En la senda de la transición energética, 126 países han anunciado planes de neutralidad de carbono.
  • Los países del G20, por ejemplo, están destinando un 50% más en incentivos fiscales para transformar el uso de combustibles fósiles a energías limpias.
  • De acuerdo con la ONU, si no se implementan las medidas de adaptación en el campo de la energía, el planeta podría incrementar su temperatura en 3 grados centígrados en las próximas décadas.
  • Con estímulos económicos verdes se pueden reducir hasta en un 25% las emisiones de Gases Efecto Invernadero para 2030.
  • Será clave la Conferencia COP26 en noviembre de 2021 para plantear medidas más contundentes por parte de las potencias mundiales, las cuales son responsables de la mayoría de emisiones de gases efecto invernadero.

Otro desafío crucial consiste en garantizar la educación y la vida digna de niños y jóvenes en el mundo.

  • Antes de la pandemia, señala el WEF, cerca del 44% de las niñas y el 34% de los niños de países de escasos recursos no completaban la escuela primaria. Con la pandemia, estos porcentajes aumentarán, en buena medida, por la brecha digital.
  • Con el cierre de colegios no solamente se pierden millones de procesos educativos, sino que a su vez, niños y niñas pierden un espacio seguro en contextos de violencia.
  • La brecha digital a nivel mundial también quedó en evidencia. En países desarrollados cerca del 87% de la población tiene garantizada la conexión a Internet, mientras que en países de escasos recursos el acceso es menor al 17%.
  • En 2026 se calcula que 85 millones de trabajos deberán realizarse desde computadoras.
  • Por otro lado, el 70% de las mujeres trabajadoras de las nueve economías más grandes del mundo creen que sus carreras se verán estancadas por la pandemia, mientras que el 51% de jóvenes en 112 países señalan que el proceso de educación se ha aplazado.
  • El 60% de la población adulta carece de conocimiento digital o de equipos para desarrollar sus labores.

La región de América Latina y el Caribe, señala el Foro Económico Mundial, tendrá grandes desafíos. En primer lugar, porque el virus llegó meses después de que estuviera en Europa y Asia; en segundo lugar, porque la mayoría de gobiernos han implementado controles y cuarentenas estrictas por la baja capacidad de atención médica, lo cual ha generado serias afectaciones para la mayoría de la población trabajadora -en su mayoría informal- y en tercer lugar, la deserción escolar puede alcanzar niveles preocupantes que no se veían hace por lo menos 10 años.