Un equipo interdisciplinario de ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), de Estados Unidos, ha desarrollado un sencillo dispositivo para potabilizar el agua, que utiliza como filtros trozos del interior de la rama de un árbol.

La publicación especializada Nature Communications dio a conocer los resultados del trabajo que ha realizado un equipo liderado Rohit Karnik, profesor de ingeniería mecánica en el MIT, y que se espera poder comercializar próximamente bajo el nombre de Xylem Water Filter.

El xylem, que se traduce al español como xilema, forma parte del interior de árboles no frutales como, por ejemplo, el pino, que son, por otro lado, muy comunes. La xilema se encuentra en la albura, que es la capa de madera más reciente del árbol, y está compuesta por unos pequeños conductos alargados que están interconectados entre sí por una especie de membrana que filtra el agua y la savia.

Su función natural es atraer y llevar el agua a través del tronco y las ramas. Los investigadores del MIT han utilizado este mecanismo para la purificación del agua, después de que en un estudio anterior demostrasen que esta filtración natural funciona efectivamente contra las bacterias.

Descubrí más | Buscan reducir los plásticos de un solo uso en Argentina


Después de probar los filtros (fabricados con madera de los pinos del propio campus del MIT) en el laboratorio y comprobar que eran capaces de filtrar más del 99% de las bacterias y virus del agua, el equipo de Karnik se desplazó a la India para testarlos sobre el terreno.

El laboratorio real elegido fue la capital del país, Nueva Delhi, que cuenta con una población de más de 26 millones de personas, muchas de las cuales no tiene acceso a agua potable. En general, en la India hay más de 160 millones de personas que no cuentan con agua limpia y segura para beber, y es el país con una mayor tasa de fallecimientos por problemas derivados del agua contaminada. Es un importantísimo problema de salud pública que estos filtros podrían ayudar a mejorar.

Tras probar los filtros con unas mil personas y analizar sus respuestas, se diseñó un prototipo que supone un sencillo sistema de filtración muy fácil de utilizar. Se trata de un tubo de un metro de largo con una válvula de entrada en la boca y uno de los filtros de madera en su interior; lo único que se necesita hacer es llenar el tubo con agua.

Dependiendo del uso que se les dé, los filtros se pueden cambiar cada día o una vez a la semana. Los responsables de Xylem Water Filters comprobaron que los usuarios preferían realizar un pequeño desembolso con más frecuencia a tener que invertir de una vez en un costoso sistema de filtrado. Además, los usuarios apreciaron mucho el hecho de que se utilizase un elemento tan reconocible y familiar como es la madera.

Proyectos similares

De hecho, utilizar un elemento natural para depurar agua no es en absoluto una idea nueva. En 2019, la emprendedora de Misiones, Argentina, Vanesa Kunz presentaba una cápsula para limpiar agua hecha con la semilla de moringa, e indicaba que los aborígenes del Amazonas la utilizaban ya desde hace mucho tiempo.

Uno de los grandes beneficios de estos filtros naturales es que son biodegradables y no contienen químicos. Cada filtro, que está hecho con apenas unos gramos de madera, puede purificar entre 10 y 100 litros de agua. Sirven para potabilizar agua del grifo, de manantial o extraída del suelo y, aunque se ha probado su alta eficacia con gérmenes y bacterias, no se ha testado con contaminantes químicos como el arsénico.

La contaminación del agua por arsénico es también un gran problema en todo el mundo, incluida Argentina. Ante esto, investigadores argentinos desarrollaron un dispositivo destinado a la purificación de agua contaminada con arsénico, que utiliza restos de una especie nativa de caña bambú.