El Gobierno de la Provincia de Córdoba avanza en la puesta en marcha de un proyecto que implementará un código de colores y formas para separar residuos domiciliarios en origen, con el objetivo de facilitar el trabajo de los recuperadores urbanos y potenciar la economía circular.

La iniciativa se presentó ante el Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema) y fue aprobada con algunas modificaciones. Va en línea con el código de colores establecido por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación.

La cuestión del reciclado debe ser una política de Estado tendiente a generar conciencia ambiental”, manifestó el secretario de Ambiente de la provincia de Córdoba, Juan Carlos Scotto.

Descubrí más | Crecen los residuos electrónicos y se espera que se dupliquen para 2030


El funcionario resaltó también que se está trabajando con el sector industrial, los municipios y comunas de Córdoba con entrega de manuales instructivos que ayuden a concientizar sobre la necesidad de respetar los colores en los espacios públicos. Agregó que también se acordó con la cartera de Educación la utilización de manuales, folletos y juegos didácticos para que los alumnos asimilen las ideas.

Entre los principales puntos, el proyecto establece que cada color debe distinguir un tipo de residuo y la sociedad deber asimilar cuál matiz se corresponde con cada desecho, mediante la utilización de guías visuales como señalética clara, tipos de contenedores, bolsas y recipientes del mismo color, y otros aspectos.

Un color para cada residuo

  • Residuos reciclables secos – color verde: materiales pasibles de valorizar como papel y cartón; vidrio (botellas y frascos); plásticos (bolsas, tapas, botellas, envases); metales (latas, conservas, tapas); multilaminado; textiles (ropa, trapos); madera (palos, tablas, cajas).
  • Basura – color negro: residuos sin alternativa de recuperarse y que deben llevarse a su disposición final, como papeles y cartones sucios, cerámicas, vidrios rotos, material de barrido, restos de alimentos no compostables y otros inclasificables.
  • Residuos orgánicos compostables – color marrón: restos de alimentos (cáscaras de frutas y verduras, cáscara de huevo, yerba, café); residuos vegetales no voluminosos (hojas secas, ramas y otros); tapones de corcho.
  • Plásticos – color amarillo: simples o compuestos, como pet, pead, pvc, pebc, pp, ps, poliestireno expandido y otros. Ejemplos: botellas de agua, gaseosas y lácteos; envases de alimentos; envases de productos de perfumería, cosmética y limpieza; corchos sintéticos.
  • Papel y cartón – color azul: materiales de celulosa, como papeles de oficinas, diarios, revistas, folletos, bolsas, cajas, paquetes, hueveras, tubos de papel higiénico, servilletas, libretas y cuadernos sin espiral ni clips.
  • Vidrios – color blanco: botellas, frascos de conservas, envases de cosméticos y perfumería.
  • Metales – color gris: férricos y no férricos, como latas y envases de conservas o bebidas, chatarra.