La producción mundial de plásticos se redujo en 2020 solo un 0,3% debido a la pandemia de coronavirus, un fenómeno que solo se registró tres veces desde la Segunda Guerra Mundial, según anunció este jueves la Asociación Europea de Productores de Plástico.

Eric Quenet, director de Plastics Europe, afirmó que en total el planeta produjo “367 millones de toneladas de plástico en 2020, frente a los 368 millones de toneladas en 2019”. Claramente la reducción no tendrá un gran impacto, dado que aún es muy elevada la cifra.

El mundo registró dos retrocesos previos en su producción de plástico desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta el que provocó la pandemia; el primero ocurrió en 1973 con la crisis petrolera, y más tarde en el 2008, con la crisis de las subprimes.

Según Plastics Europe, durante la última década en Europa el descenso fue de 5,1%: producía un 21% del plástico mundial en 2010, y actualmente produce un 15%, es decir 55 millones de toneladas. En cambio en China, la producción de plástico aumentó un 1% el año pasado.

China fabricó un cuarto del plástico mundial en 2010 y es responsable actualmente de un tercio, después de haber duplicado su producción entre 2010 y 2020, cuando produjo 117 millones de toneladas, informó la asociación.

Piscinas de microplásticos en los mares

Desde el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO) sin embargo alertaron otro de los efectos de la pandemia de coronavirus, por el mayor uso de materiales plásticos, es un aumento en los desechos de estos materiales que están contaminando las playas y costas de Argentina, y podrían conformar “piscinas” de microplásticos.

De acuerdo a los investigadores, la pandemia de coronavirus puede agravar la contaminación por la diseminación de plásticos en las playas y los entornos costeros de América Latina, aumentando el daño a las especies marinas en los próximos años.

La investigación que fue llevada a cabo desde el 2020 y principio de este año fue publicada en la revista Science of the Total Environment y pronostican “que la mayoría de estos elementos fabricados con materiales poliméricos terminarán formando piscinas de microplásticos en nuestros mares”.

Se trata de un trabajo preliminar realizado por los investigadores del IADO, que depende de la Universidad Nacional del Sur, en conjunto con otros institutos de Chile, Colombia, Brasil y Perú en el cual se realizó un relevamiento del contenido de plásticos producidos durante la pandemia del coronavirus.

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La investigadora contó: “Estamos avanzando con nuevos resultados pero sorprendentemente lo que encontramos fue una gran cantidad de barbijos que muchas veces eran desechados en la mayoría de los casos en forma involuntaria por la gente”.

“No es que lo tiraban adrede en la playa sino que quizás caminando se les caía y quedaban en el agua, y muchos de ellos están formados por fibras de plástico y demás que al tiempo lo que hacen es degradarse y formar parte de lo que llamamos microplásticos“, agregó.

En ese contexto dijo que “eso implica que puedan ser incorporados por los organismos a lo largo de la cadena trófica y ya se sabe que hay una gran cantidad de plásticos en el ambiente marino y en el contexto de la pandemia ha aumentado aún más”.

Según se indicó, el grupo de investigadoras del IADO hizo el trabajo de campo y tomas de muestras en la zona de Bahía Blanca, Claromecó, con la colaboración de otros científicos de Chile y en Perú.

“La mayoría de la información es de nuestro país y lo que específicamente encontramos en dicho estudio son los barbijos”, agregó al comentar que el estudio fue publicado en la revista Science of the Total Environment con el fin que “los tomadores de decisiones tomen cartas en el asunto”.

“Si bien es un problema global, no solamente de Argentina ni de Latinoamérica, se ha agravado aún más en pandemia”, agregó la investigadora al señalar que tendría que haber “una buena disposición final de los residuos para que no terminen en el mar”.